El cambio climático positivo y controlado

Si queremos que haya un cambio climático positivo debemos actuar urgentemente en las ciudades para convertirlas en islas verdes.

El cambio climático positivo o inverso es un cambio favorable en el que las temperaturas bajan y la pluviometría aumenta, combatiendo la desertificación y suavizando el ambiente.

Es obvio que el desierto del norte de África avanza y en Andalucía se puede hablar ya de un 17% del territorio en proceso de desertificación.

En las ciudades clásicas como Sevilla, conceptualmente hablando, aproximadamente la superficie ocupada por los edificios es del orden del 85% aproximadamente y el resto, espacios públicos, viales, parques y jardines es del orden de 15% aproximadamente.

Cómo hacerlo ?: en primer lugar hay que recordar que Sevilla tiene una pluviometría de unos 637 mm o litros por m2 al año. Países como Baharein, Kuwait, Arabia Saudita, Qatar, Dubai, Israel, tienen una pluviometría anual comprendida entre 70-90 mm o litros por m2 al año. El área Mediterránea se caracteriza por la ausencia de agua desde Mayo hasta Septiembre.

-Ajardinando cubiertas de edificios. Es una opción factible principalmente en los edificios de nueva construcción. Un ejemplo son las cubiertas de la zona comercial de Torre Sevilla que tiene una superficie vegetada de unos 13.000 m2 y es la mayor cubierta vegetal de España. La cubierta es permeable y permite recoger el agua de lluvias. Es más difícil de implantar en edificios antiguos por problemas constructivos.

-Una opción vistosa y novedosa y aplicable en nuevas construcciones principalmente son los jardines verticales. Hay recordar el alto coste de instalación y mantenimiento.

-Aumentado la superficie de sombra vegetal en la ciudad mediante la construcción de pérgolas. Sevilla está en el Libro de los Record Guiness con la mayor superficie vegetal de pérgolas en una sola pieza (aparcamientos Banqueta de Expo92) con más de 50.000 m2.

-Disminuyendo la superficie asfaltada, de hormigón, acerados haciéndolos permeables. De tal manera que todo el agua de lluvia (más de 637 l/m2 anual de media, se pueda recoger y utilizar tanto para el riego de parques y jardines como el suministro de láminas de agua y fuentes.

-Plantación de arbolado de forma masiva reconvirtiendo parques, jardines y espacios públicos en bosques urbanos. Hay que recordar que cada español gasta cada año una cantidad de papel similar equivalente a cuatro árboles de 12 metros.

-La Xerojardinería como técnica de diseño aplicable en zonas desérticas y semidesérticas.

-El riego de las zonas verdes con aguas depuradas.

Por estas razones es necesario provocar un cambio climático urbano, positivo, controlado y favorable que permite que los acuíferos de la ciudad se rellenen con el agua de lluvia y las aguas depuradas, filtradas en la tierra de los parques y jardines pasen a los acuíferos. El incremento de arbolado va a generar un incremento en la masa de agua evaporada urbana que asciende a la atmósfera y forma nubes que generan lluvia. El ciclo natural.

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